(Source: boodyandsoul)
¿Quién podrá ayudarme ahora? No hay nadie que quiera en esta ciudad, si tan sólo pudiera quedarme dormido y no volver a despertar. Conozco el buen vino y conozco el peor, pero envenenarme también me enseño, sé que es bueno tener al diablo de amigo en alguna ocasión. Cuando hasta mi sombra estorbe, sabrán disculpar, me voy a marchar aunque a nadie ya le importe.